Un equipo de especialistas del INTA Reconquista, en Santa Fe, puso a prueba una estrategia de fertilización basada en agricultura de precisión. Mediante el uso de drones para relevar el estado del cultivo y algoritmos que procesan esa información, lograron generar mapas de recomendación que permiten ajustar la dosis de nitrógeno en cada sector del lote.
“Logramos reducir de manera significativa la cantidad de nitrógeno aplicado sin perder rendimiento. La clave fue usar información precisa del cultivo para ajustar la fertilización en cada sector del lote, dándole a cada ambiente exactamente lo que necesita”, explicó Gonzalo Scarpín, investigador del INTA Reconquista.
